Habían tantos deseos esperando cobrar vida, como vida en cada deseo que llevaron mis poesías.



Esencia

ESCUCHA CONMIGO...

Por tí
traspaso la frontera
del desnudo,
me bajo del mundo
y suelto las riendas,
para que sean mis poemas
los que respiren por mí,
sin dejar de asistir
donde tu sentir me sea.

Esencia

martes, 22 de marzo de 2016

LEVITAR DE LAS ESENCIAS

Bebes mis suspiros
hasta la inconsciencia,
saboreando la esencia
que fluye en tus latidos,
deshilvanando hilos
de las ganas contraídas,
sobre la piel encendida
que arbitra este delirio.

Te aprietas al cinto
que nos estrecha de adentro,
pecho contra pecho
con los labios derretidos,
galopar de fluídos
en su viaje más salvaje,
recorriéndonos el talle
desordenándonos los ritmos.

Alzas mi silueta
cargado de munición,
embistiendo la tentación
donde el amor nos aprieta,
levitar de las esencias
en el hábitat del fuego,
tan irreversiblemente nuestro,
que nos traen como nos llevan.

Esencia




miércoles, 16 de marzo de 2016

EMPAPANDOTE EN EL MAR







Te bebiste sin cuidado
mis instintos nativos,
reptiles de los latidos
internos erupcionando,
acariciar sin manos
que el alma embriagaba
con las lunas apagadas
sobre el liquen del orgasmo.
Te llevaste la mujer
que tu poesía deseaba,
de su cuerpo las llamas,
de su sensualidad la sed,
dejándote perder
tras la inercia de su fuego
que inocencia y veneno
te hicieron enloquecer.
Te renaciste en la fantasía
de su realidad más natural,
empapandote en el mar
que derramaban sus celosías,
anocheciendo el mediodía
en sabores sin descifrar
que nadie podrá jamás
sustituir tanta delicia.
Esencia

CON LA PIEL EN LOS TALONES





Sangra el latido el trazo de nuestro poema,
tinta en vena del sentimiento vivido,
un todo avenido a razón del corazón,
dando todo el color a lo que juntos sentimos.

Bombean primaveras internas incansables,
travesía que arde con apenas pensarnos,
sentimientos en manos de la realidad absoluta
mi mío, tu tuya y la libertad de los pájaros.

Colapsan las venas los acentos de la sangre,
sensaciones en trance del deseo vivo,
tan contiguo al delirio, tan desesperante
que desata voluntades como agua de río.

Inquieta lo ilegible que bien nos leemos,
ese más que menos no nos podemos dar,
el desnivel del mar que provocas en mi cuerpo
y el mástil que te elevo al pestañear.

Nos recorre el deseo todos los rincones,
con la piel en los talones suspiramos,
territorios conquistados por la tentación
de coronar con pasión el tanto amarnos.

Esencia