
Me has reptado a suspiros,
repuntando el hilo de tu saliva,
ansia viva desnudando su delirio
donde lo cirios arden suicidas.
Me has untado la lentitud de tus besos
con los deseos lineados de tu piel,
en un arder cóncavo y convexo
anexo a la fuente y a la sed.
Me has mojado a caricias,
sin la camisa de ningún pudor,
descarnando el sol esta noche sumisa
donde crepitas en nombre del amor.
Me has recorrido latente y voraz,
asaltando la paz de mis poros internos,
devorándome ciego hasta el último lunar
para saciar y hambrientarme de nuevo.
Me has amado armado con tu pasión,
empapando el colchón con flujo verde,
órbitas que me pierden en tal sensación
resbalando en el sudor que jadea tu fiebre.
Esencia