Conmigo donde la vista no alcance,
hasta el trance que traspasa los tactos,
sin mas respaldos donde apoyarse
que el abrazarse hasta fusionarnos.
Conmigo por las grutas indescubiertas,
sin puertas ni cerrojos que amurallen,
hasta el estalle de la munición sedienta
que traviesa nos despiece la sangre.
Conmigo sin sábanas ni oscuridades,
sin mitades ni partes desperdiciadas,
desde el alma hasta las uñas que marquen
las iniciales de las caricia innatas.
Conmigo desde todos los vértices
si me permites que todo esté permitido,
desde el vestido que tu boca me quite
hasta el claudique que nos lleve al inicio.
Siempre... conmigo... solo contigo...
Esencia




